jueves, 19 de enero de 2012

PAULÓNIDAS-I (+D) y sus 300

Es una sensación extraña la que uno siente cuando lee algo que es irracional, absurdo o increíble y, sin embargo, sabe que ha leído bien.

Es decir,  sabes que la información que has recibido es  "imposible" pero, al mismo tiempo, sabes que no es un error del que la redactó, ni un lapsus del que la emitió.  No solo no es una sensación parecida a la de confrontar una paradoja (lo cual, a mi, me atrae y excita), sino opuesta. A mi me produce... horror.

Empecé a ser consciente de esta sensación en mi primera adolescencia, allá por los 40 (y pico), cuando entreleí mientras pasaba por un pasillo atestado de libros: ADICTOS A LA INFELICIDAD. Ni me paré a comprobar si era cierto el sinsentido de semejante título. "Sabía" que el título era cierto, "sabía" que contaba hechos verídicos, "supe" en ese momento que hay mentes así,.... y sentí un gran desasosiego: no podía entender cómo era posible semejante gilipollez. Intenté racionalizarlo equiparándolo a los placeres popularizados por el Marqués de Sade y su contraparte, pero me di cuenta del error: realmente ambos (Sade y su contraparte) eran adictos a la felicidad ... vía sado-maso.

Intenté aplicar el método científico para entender el mecanismo de acción de semejante absurdo, pero no pude imaginar como explicar la violación del mandato básico del comportamiento de los mamíferos (tras comer y copular): inundarnos de oxitocina (la hormona de la felicidad). La teoría del caos tampoco tiene nada que ver con el vértigo ante lo absurdo; lo que me horrorizaba es algo más complejo que la emergencia de lo impredecible en los sistemas no-lineales. Lo que me horrorizaba era algo que, por ponerle nombre, podría denominarse .... teoría de la sinrazón.

Recuerdo vagamente que, al cabo de unas semanas, pasé por la librería a comprar ADICTOS A LA INFELICIDAD, y también recuerdo, vagamente, que fue un libro instructivo. Pero nunca olvidé el asombro horrorizado que me impactó cuando leí su título.

Hoy, en un artículo periodístico titulado El Gobierno Canario no ayudará al Banco de Algas, he vuelto a recordar el horror a la sinrazón que me desveló aquel título. Pero, aleluya, ¡¡ hoy me he curado !!!  Gracias a la cantidad de mentiras y gilipolleces  vertidas por el Director de la ACIISI  (un señor de ATI, profesor de la ULPGC, llamado Juan Ruiz Alzola) para justificar la absoluta falta de apoyo del Gobierno de Canarias al Banco de Algas, mi sistema neuronal debe haber hecho un "click" inesperado y liberador.

Hoy, tras leer a este altíiisimo cargo público (por su sueldo, por lo que ingresa y, sobre todo, por lo que nos cuesta), en vez de horror ante la sinrazón he sentido una intensa comprensión por el Marqués de Sade. Hoy ya no quiero entender la gilipollez de los Adictos a la Infelicidad. Hoy entiendo que son personajes muy peligrosos, y que es necesaria la violencia para librarnos de ellos. Empecemos por la violencia verbal.

Si haber conseguido el Banco Español de Algas para Canarias (... y en la ULPGC !) no ha sido un milagro sino una heroicidad, cargárselo a los 5 meses de inaugurado es gesta mas propia de un comandante espartano que de un ático cínico. Rindamos pues homenaje a Paulónidas-I de Bananaria y a sus 300.

Podemos dormir tranquilos. La I+D+i no invadirá las Insulas Bananarias. "Ellos" nos protegen.


PD.- el comic es un borrador regalado por ASSIMA







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